Una patera con 11 hombres y una mujer, todos de origen magrebí, ha desembarcado en la Cala del Racó cerca de las 15:30 de la tarde.
Los pitidos del socorrista de esta pequeña playa a las faldas del peñón han avisado a los bañistas que se encontraban en la orilla e incluso en el agua.
La embarcación, una lancha motora, ha encallado en la playa. Como si se tratara de un protocolo, los integrantes se han quitado los chalecos salvavidas, tirándolos al suelo, y se han dispersado hacia el interior de Calp.
Desde el servicio de socorrismo se ha dado aviso a la Guardia Civil de inmediato. No obstante, la huida de los migrantes ha sido más rápida.
Barco nodriza
Por las características de la embarcación todo hace indicar que se trata de una embarcación procedente de un barco nodriza.
En este caso, la patera, que ha quedado varada en la cala, no contaba con características compatibles para cubrir grandes distancias. Entre otros, los expertos han determinado que no soportaría el oleaje en alta mar.
El uso de barcos nodriza en la costa española en el Mediterráneo no está comprobado. No obstante, es curioso el uso de estas embarcaciones, así como su lugar de desembarco o la llegada en masa a nuestras costas, la última en la Marina Baixa a principios de julio.
¿Cómo se actúa con las pateras?
Atención sociosanitaria
Siempre que sean interceptados, Cruz Roja Española proporciona una primera asistencia humanitaria a través de la especialidad Ayuda Humanitaria a Inmigrantes (AHI).
La AHI son equipos compuestos por personal médico y enfermero, técnicos en emergencias sanitarias, socorristas, mediadores culturales, así como personal de apoyo humanitario y administrativo.
Los migrantes llegados al litoral alicantino son transportados por la Guardia Civil al puerto de Alicante. Allí Cruz Roja, además de un primer reconocimiento, realiza pruebas PCR.
En 2021, las principales patologías detectadas son de atención primaria como traumatismos, heridas, quemaduras, cefaleas y escabiosis. Aunque también es común la atención a mujeres embarazadas y la detección de casos de COVID.
Si huyen de la patera la Guardia Civil y la Policía inician un protocolo de búsqueda conjunto, aunque no siempre son todos localizados.
Expulsión o solicitud de asilo
Desde la llegada de los inmigrantes a territorio nacional la ley establece que hay un plazo máximo de 72 horas para realizar la reseña policial. En ese tiempo, los agentes obtienen su filiación y comprueban si sus huellas están en alguna base de datos nacional o internacional.
Toda llegada irregular implica la apertura de un expediente de expulsión del país que concluye con la repatriación de esa persona, que en todo momento tiene la posibilidad de expresar su voluntad de reclamar protección internacional y solicitar asilo.
Mientras se resuelve esa solicitud de asilo, el inmigrante no puede ser expulsado y tiene la posibilidad de acceder a plazas de acogida específicas del sistema de protección internacional.
Si se resuelve en sentido positivo y se concede la protección internacional, esa persona puede quedarse de forma legal en España.
En el caso de no admitir a trámite esa solicitud o denegarse la protección, se tramita el expediente sancionador en el que se propone la expulsión del territorio español, lo que supone que finalmente hay una orden de expulsión validada por un juez.
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